Crema de invierno de patatas y cebolla
Ingredientes
- 350 g patatas peladas y lascadas
- 150 g cebolla en cuartos
- 2 dientes de ajo
- 75 g aceite oliva virgen extra ( AOVE )
- 800 ml caldo de pollo suave o de verduras
- ½ cucharadita pimienta
- 2 cucharadita sal
- 1 cucharadita saborizante casero
- 1 cucharadita perejil picado
Equipamiento
- robot de cocina
Instrucciones
- Poner a calentar el AOVE y sofreír la cebolla , junto con las patatas y el ajo, durante 7 minutos
- Añadir el caldo , la sal , la pimienta y el saborizante
- Hervir a fuego medio durante 25 minutos.
- Esperar unos 10 minutos a que baje un poco la temperatura y triturar.
- Servir con el perejil picado y un hilo de AOVE
Hace días que tengo pensado escribir sobre las cremas de verduras en invierno, pues a mi siempre me han encantado y siempre han estado presentes en los platos de mi cocina. Pero ahora, con eso de cumplir años, parece que el tiempo me ha dado la razón, pues se han convertido en super populares. Por esto te dejo tres motivos para que te animes a prepararlas:
1. Lo saludables que son
Las cremas de verduras son, ante todo, un plato profundamente saludable. Parten de ingredientes sencillos y naturales, verduras frescas de temporada que concentran vitaminas, minerales y fibra. Zanahorias, calabazas, puerros, calabacines, coliflor o espinacas aportan nutrientes esenciales que ayudan a reforzar el sistema inmunitario, algo especialmente valioso en los meses fríos.
Al cocinarse de forma suave, normalmente hervidas o salteadas ligeramente antes de triturarse, las verduras conservan gran parte de sus propiedades. Además, al no necesitar grandes cantidades de grasa, las cremas resultan ligeras y fáciles de digerir, ideales tanto para comidas como para cenas. Son saciantes sin ser pesadas, lo que las convierte en una opción perfecta para cuidar la alimentación sin renunciar al placer de comer bien.
Otro punto a favor es su versatilidad: permiten reducir la sal, evitar ultraprocesados y ajustar los ingredientes a necesidades concretas, desde dietas vegetarianas hasta opciones más depurativas. En definitiva, un plato humilde que demuestra que comer sano puede ser sencillo, reconfortante y lleno de sabor.
2. Son económicas y de temporada
Además de saludables, las cremas de verduras son un plato muy económico. Se elaboran con productos básicos y permiten aprovechar verduras de temporada, que siempre son más baratas y están en su mejor momento de sabor y calidad. En invierno abundan las calabazas, las zanahorias, los puerros, las coles o las patatas, ingredientes humildes que, bien trabajados, dan como resultado platos deliciosos y reconfortantes.
Las cremas también son una gran aliada contra el desperdicio alimentario. Esas verduras que empiezan a estar un poco blandas o que se han quedado olvidadas en el cajón de la nevera encuentran aquí una segunda vida. Con pocos ingredientes y un coste muy ajustado, se puede preparar una comida completa para varios días, algo que la cocina tradicional siempre ha sabido hacer muy bien .
3. La moda gastronómica y el valor de hacerlas en casa
Si nos damos una vuelta por el lineal del supermercado, veremos que las cremas de verduras están de moda. Hay propuestas de todo tipo: combinaciones exóticas, verduras poco habituales, recetas “gourmet” y envases muy atractivos. Son prácticas, sí, pero muchas veces caras y no siempre a la altura en sabor ni en ingredientes.
La verdadera propuesta de valor está en hacerlas en casa, con producto fresco y la ayuda de un buen robot de cocina. El resultado es incomparable y, además, sabemos exactamente qué estamos comiendo. Para lograr una crema realmente deliciosa, hay tres consejos clave que marcan la diferencia:
- Empezar siempre con una buena base de verduras sofritas, como puerros o cebollas. Ese sofrito lento fija el sabor y aporta profundidad al plato
- Añadir caldo de pollo o de verduras, o incluso una cucharadita de concentrado de pollo casero como este que yo preparo: https://cocinaconsu.com/2023/11/19/concentrado-de-pollo-y-verduras-casero-una-receta-de-aprovechamiento-saludable-y-con-personalidad/, para potenciar el sabor y dar más cuerpo y consistencia a la crema
- Utilizar un buen robot o batidora potente que garantice una textura fina y sedosa, sin grumos, que haga la crema realmente apetecible.
A partir de ahí, el toque final lo ponen los toppings: pan frito o tostado, lascas de jamón crujiente, frutos secos tostados, semillas, unas lascas de queso parmesano…, pequeños contrastes que elevan el plato. Y, por supuesto, nunca puede faltar un hilo de aceite de oliva virgen extra al final, que redondea el sabor y conecta la crema con lo mejor de nuestra cocina de siempre.
Te apetece?
Crema de invierno de patatas y cebolla
Ingredientes
- 350 g patatas peladas y lascadas
- 150 g cebolla en cuartos
- 2 dientes de ajo
- 75 g aceite oliva virgen extra ( AOVE )
- 800 ml caldo de pollo suave o de verduras
- ½ cucharadita pimienta
- 2 cucharadita sal
- 1 cucharadita saborizante casero
- 1 cucharadita perejil picado
Equipamiento
- robot de cocina
Instrucciones
- Poner a calentar el AOVE y sofreír la cebolla , junto con las patatas y el ajo, durante 7 minutos
- Añadir el caldo , la sal , la pimienta y el saborizante
- Hervir a fuego medio durante 25 minutos.
- Esperar unos 10 minutos a que baje un poco la temperatura y triturar.
- Servir con el perejil picado y un hilo de AOVE
Crema de invierno de patatas y cebolla
Ingredientes
- 350 g patatas peladas y lascadas
- 150 g cebolla en cuartos
- 2 dientes de ajo
- 75 g aceite oliva virgen extra ( AOVE )
- 800 ml caldo de pollo suave o de verduras
- ½ cucharadita pimienta
- 2 cucharadita sal
- 1 cucharadita saborizante casero
- 1 cucharadita perejil picado
Equipamiento
- robot de cocina
Instrucciones
- Poner a calentar el AOVE y sofreír la cebolla , junto con las patatas y el ajo, durante 7 minutos
- Añadir el caldo , la sal , la pimienta y el saborizante
- Hervir a fuego medio durante 25 minutos.
- Esperar unos 10 minutos a que baje un poco la temperatura y triturar.
- Servir con el perejil picado y un hilo de AOVE



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