Croquetas de espinacas y parmesano
Ingredientes
Para el relleno
- 500 g espinacas congeladas o frescas
- 1 cebolla pequeña
- 50 g pasas
- 80 g queso parmesano rallado
- 130 g harina de trigo
- 80 g mantequilla
- 500 ml nata 35 % MG
- 1 cucharadita sal
- 1 cucharadita pimientas
Para rebozar las croquetas y freír
- Harina
- huevos
- pan rallado o panko
- abundante aceite de oliva suave o de girasol
Instrucciones
Elaboración de la masa
- Hervir las espinacas en agua durante dos minutos. Escurrir a consciencia, utilizando trapo limpio de algodón o gasa . Picar finamente
- En una olla poner a calentar la mantequilla, añadir la cebolla picada muy finamente y dorar unos minutos.
- Añadir las pasas y la harina, sin dejar de remover, hasta que comience a desprender un aroma similar a los frutos secos .
- Añadir las espinacas, la nata y el queso. Salpimentar. Remover rápidamente sin parar. Cocer unos 8-10 minutos hasta que quede una masa homogénea sin sabor a harina cruda
- Poner la masa en una bandeja plana para frigorífico y tapar con film transparente a piel. Una vez fría la dejaremos un mínimo de 24 horas en el frigorífico
Montaje de las croquetas
- Una vez fría la masa, depositar en bloque sobre la superficie de trabajo
- cortar en porciones iguales
- Haremos pelotas de igual medida con la palma de la mano, las pasaremos primero por harina, después por huevo batido y finalmente por el pan rallado, dejándola deslizar para dar la forma característica
- Freiremos por tandas de 4 croquetas máximo, unos minutos, hasta que estén ligeramente doradas. Escurriremos bien y serviremos calientes.
- Es importante freírlas en un cazo pequeño con abundante aceite, para cubrir totalmente las croquetas y asegurar una cocción uniforme
Croquetas de espinacas y parmesano
Ingredientes
Para el relleno
- 500 g espinacas congeladas o frescas
- 1 cebolla pequeña
- 50 g pasas
- 80 g queso parmesano rallado
- 130 g harina de trigo
- 80 g mantequilla
- 500 ml nata 35 % MG
- 1 cucharadita sal
- 1 cucharadita pimientas
Para rebozar las croquetas y freír
- Harina
- huevos
- pan rallado o panko
- abundante aceite de oliva suave o de girasol
Instrucciones
Elaboración de la masa
- Hervir las espinacas en agua durante dos minutos. Escurrir a consciencia, utilizando trapo limpio de algodón o gasa . Picar finamente
- En una olla poner a calentar la mantequilla, añadir la cebolla picada muy finamente y dorar unos minutos.
- Añadir las pasas y la harina, sin dejar de remover, hasta que comience a desprender un aroma similar a los frutos secos .
- Añadir las espinacas, la nata y el queso. Salpimentar. Remover rápidamente sin parar. Cocer unos 8-10 minutos hasta que quede una masa homogénea sin sabor a harina cruda
- Poner la masa en una bandeja plana para frigorífico y tapar con film transparente a piel. Una vez fría la dejaremos un mínimo de 24 horas en el frigorífico
Montaje de las croquetas
- Una vez fría la masa, depositar en bloque sobre la superficie de trabajo
- cortar en porciones iguales
- Haremos pelotas de igual medida con la palma de la mano, las pasaremos primero por harina, después por huevo batido y finalmente por el pan rallado, dejándola deslizar para dar la forma característica
- Freiremos por tandas de 4 croquetas máximo, unos minutos, hasta que estén ligeramente doradas. Escurriremos bien y serviremos calientes.
- Es importante freírlas en un cazo pequeño con abundante aceite, para cubrir totalmente las croquetas y asegurar una cocción uniforme
¿Hay un bocado más rico que el de una croqueta?
Estoy segura de que coincidiréis conmigo totalmente. Y aunque no sea un bocado refinado —por sencillo y económico—, sí que es apetecible y apañado. Coinciden varias razones: en primer lugar, el ser un bocado pequeño, que entra sin apenas tener hambre; en segundo lugar, la magia de la combinación de sus dos texturas, la crujiente por fuera y la cremosa por dentro. Y todo ello, junto a una explosión de sabor, si hemos hecho bien las cosas.
Ya sé que están muy de moda, que las sirven de tapa en casi todos los bares, y las más sofisticadas —de bogavante, de rabo de buey, de carne madurada— en los restaurantes más gourmet. Pero es sabido que casi todas son quinta gama, de esas que se compran ya preparadas. No digo que no estén buenas, pero ese no es el objeto de este blog de cocina. Como sabéis, yo reivindico la cocina casera, las croquetas hechas en casa.
Y como prueba de ello, he hecho un curso fantástico, monográfico de croquetas, en la escuela de cocina de Mireia Carbó en Barcelona, del cual he sacado un gran provecho y he disfrutado, me atrevería a decir, a partes iguales. Podéis conocerla en https://www.mireiacarbo.com
Espero que os animéis a probar la receta. Estoy segura de que vais a triunfar, y los que se sienten a vuestra mesa seguro que os lo agradecerán, tal y como yo he podido comprobar este domingo con los míos.



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